Este mes de marzo, en Los Burgajos del Pudio no solo buscamos cuestas y senderos; también buscamos momentos que dejen buen sabor de boca. Pusimos rumbo a una nueva causa, ayudar a las monjitas de clausura de Arcos de la Frontera y su Convento del Corpus Christi que se lo quieren quitar.
Allí nos esperaban las monjitas y sus dulces artesanales, una tradición que merece la pena mantener viva. Tras enterarnos de su situación, no hubo mejor recompensa que colaborar con ellas y llevarnos un trocito de su dedicación en nuestras mochilas. Porque ser un «burgajo» también es esto: rodar por una buena causa y disfrutar de nuestra tierra y su gente. ¡Gracias a todos los que os sumasteis!
Es un orgullo ver cómo nuestro grupo ciclista se mueve por algo más que el deporte. Una ruta de las que llenan el corazón (y el estómago) y que nos recuerda que, a veces, la mejor meta no está en el GPS, sino en ayudar a quienes nos necesitan. ¡Repetiremos seguro!
Os paso algunos enlaces para que las conozcáis. https://www.facebook.com/share/v/1ArxSKViQH/?mibextid=wwXIfr

